Pino carrasco, el más resistente al fuego y la sequía

Pino carrasco (Pinus halepensis)

El pino carrasco es el pino más “bajito” de todos los pinos autóctonos peninsulares, puesto que no supera los 20 metros de altura. Le gusta el clima cálido y puede sobrevivir en zonas de poca lluvia.

Un pino preparado para soportar incendios

Si nos fijamos en la copa de un pino carrasco, enseguida podremos ver que es poco densa y está muy cargada de piñas de diferentes edades. Si hacemos un recorrido desde las puntas de las ramas más finas hasta el tronco principal, encontraremos piñas incipientes (rojizas), piñas inmaduras (verdes), piñas maduras (marrones) y piñas serótinas (grises). Estas piñas serótinas son las piñas maduras del año anterior, que no llegaron a abrirse, y que permanecerán cerradas en el árbol hasta que se dé una situación extrema de alta temperatura o baja humedad, como, por ejemplo, un incendio o una sequía. Esto es especialmente importante en el caso de los incendios. Después de que haya pasado el fuego, muchos de los piñones que contenían las piñas serótinas llegarán al suelo donde encontrarán un medio rico en nutrientes (las cenizas) y sin competencia con otras plantas, colonizando a menudo las zonas quemadas donde ya estaba.

El pino carrasco, especie pionera para evitar la erosión del suelo

Desde la antigüedad se ha utilizado la madera del pino carrasco con diferentes finalidades, como, por ejemplo, para la construcción naval o la producción de pega, resina y leña. Además, por su carácter poco exigente en cuanto a las condiciones del suelo y su capacidad de vivir en un amplio rango de condiciones térmicas, fue empleado durante la posguerra española para repoblar áreas de montaña mediana y tierra baja. La repoblación, tenía un doble objetivo: evitar el la excesiva acumulación de sedimento en los embalses, y mitigar las inundaciones que frecuentemente afectaban los cursos fluviales mediterráneos.

Sin embargo, la sobreexplotación de esta especie a lo largo de la historia, ha reducido la calidad de la madera. Así que actualmente, se utiliza sobre todo para fabricar embalajes o se tritura para hacer tableros de aglomerado y, en algunas ocasiones, para repoblar el bosque después de un incendio.

En los pinares abunda una fauna típica de ambientes mediterráneos secos

Los pinares de pino carrasco acogen a una gran variedad de pájaros. Son muy habituales el carbonero común, el agateador común, el reyezuelo listado y el mosquitero papialbo, entre otros. En cuanto a los mamíferos, el que encontraremos con más abundancia es la ardilla. No hay muchos anfibios debido al ambiente seco, pero sí encontramos reptiles mediterráneos como lagartija colilarga, la culebra de escalera, la culebra bastarda y la salamanquesa común. La oruga de la procesionaria juega un papel importante en estos pinares, puesto que sirve de fuente de alimento para muchos pájaros. 

Típico en las regiones mediterráneas

El pino carrasco se encuentra en toda la cuenca mediterránea, especialmente en la mitad occidental, sobre todo en zonas litorales. Lo encontramos a terrenos calcáreos, en zonas hasta 1000 metros (en sierras andaluzas hasta 1.600 m). Abunda en toda la península, sobre todo en regiones mediterráneas, desde Girona hasta Málaga.

En Cataluña crece y forma bosques en los lugares más próximos al litoral. Se extiende hacia los lugares más bajos y cálidos de la Cataluña central y del valle del Ebro. No lo encontraremos en los pre-pirineos y en las comarcas más húmedas.

Descarga la ficha del pino carrasco. 

Descarga infografía para identificar las diferentes especies de pinos. 

Referencias: 

Les pinedes de pi blanc : Manuals de gestió d’hàbitats (Diputació de Barcelona, juny 2010)

Ginés López González (1994) La guia de Incafo de los árboles y arbustos de la península ibèrica, Madrid (España), Incafo

Jaume Llistosella i Antoni Sànchez Cuxart (2015) Guia il·lustrada per a conèixer els arbres (3a edició), Barcelona (Espanya) , UBe

Imagen destacada:pino carrasco. Autor: scolym, Natusfera.

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