La campaña de seguimiento de la procesionaria vuelve a los bosques de Catalunya por Navidad

El efecto del cambio climático y el abandono de los cultivos nos hacen pensar que las afectaciones por procesionaria en nuestros bosques serán cada vez más importantes. Ahora bien, este año la pluviometría ha sido excepcionalmente elevada y podría haber dificultado el desarrollo de las poblaciones de esta especie. Además, el pasado mes de noviembre la Generalitat de Catalunya finalizó los tratamientos aéreos en las comarcas más afectadas. En total se ha actuado en unas 20.000 ha. Aun así, hasta los próximos días no se empezará a hacer evidente si todos estos factores han tenido algún efecto o si, por el contrario, comienzan a verse de nuevo grandes cantidades de bolsas y defoliaciones en los pinos del país.

Bosque afectado por procesionaria en el Cadí este otoño. Autor: Fginebrosa (usuario dron Alerta Forestal).

Por este motivo, el proyecto de ciencia ciudadana Alerta Forestal, coordinado por el CREAF, ha puesto en marcha la campaña de procesionaria de este año y hace un llamamiento a la ciudadanía a enviar imágenes de los paisajes afectados por la plaga. “De ahora hasta mayo recogeremos las fotos de los bosques afectados en nuestra web-app, que son los meses en que la oruga está activa y los efectos son visibles” explica el coordinador científico del proyecto, Jordi Vayreda. Y añade “Buscamos fotos de paisaje, donde se vea la parte de bosque afectada o un grupo numeroso de árboles, ya sea con bolsas o defoliados”. Estas observaciones se encontrarán representadas en el mapa de alertas del proyecto y servirán al equipo investigador para conocer el estado de salud actual de los bosques y hacer predicciones de cómo se verán en un futuro.

A estas alturas el proyecto ya ha recibido varias imágenes y vídeos hechos con dron donde ya se pueden ver numerosas bolsas de procesionaria cubriendo los bosques del Prepirineo catalán. Serán el punto de partida del análisis.

Bosque de Solsona afectado por la procesionaria. Se pueden observar las primeras bolsas de la temporada (puntos blancos en los pinos). Autor: Fginebrosa (usuario dron Alerta Forestal).

El objetivo es superar las 400 fotografías y obtener fotografías de nuevas comarcas

Las prioridades de este año son dos. Por un lado, superar las 400 observaciones (fotografías de paisaje o vídeos hechos por la ciudadanía y usuarios/as de dron) de la anterior temporada. “Con este volumen de datos podríamos ya hacer comparaciones con el año anterior y sacar conclusiones más útiles”, comenta Anabel Sánchez, coordinadora del proyecto en el CREAF. Por otro lado, se quiere animar a la ciudadanía a captar imágenes de las zonas donde se sabe que hay procesionaria pero de las que no se dispone todavía de muchas fotografías. “Queremos captar nuevos participantes o animar a los existentes en cubrir las zonas del Alt Empordà, Garrotxa, Alt Urgell, Alta Ribagorça, el Tarragonès, Alt Camp y el Baix Penedès“, concreta Sánchez. Este año la campaña se verá reforzada por un equipo de usuarios y usuarias de drones voluntarios que han recibido formación específica en el marco del proyecto para hacer modelos tridimensionales de los bosques.

Desde el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación se recuerda que hay que incrementar los esfuerzos en la prevención y que las únicas medidas son la monitorización y la gestión. Por un lado, la monitorización de los bosques resulta fundamental para detectar nuevas plagas o nuevos focos y para evitar su propagación y, por otra parte, la gestión forestal permite mejorar la vitalidad de los árboles y hacerlos más resilientes a las perturbaciones.

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